Introducción A menudo pensamos que las finanzas personales son una cuestión de matemáticas puras: ingresos menos gastos igual a ahorro. Sin embargo, si esto fuera tan sencillo, todo el mundo sería capaz de mantener un presupuesto y nadie tendría deudas innecesarias. La realidad es que el dinero es un tema profundamente emocional y psicológico. Nuestra mente, evolucionada durante miles de años para la supervivencia inmediata, no siempre está preparada para gestionar activos digitales, tarjetas de crédito y planes de pensiones a largo plazo en un entorno de consumo masivo. La psicología financiera es el estudio de cómo nuestras emociones, sesgos cognitivos y patrones mentales influyen en nuestras decisiones económicas. A menudo, somos nuestro propio peor enemigo. Tomamos decisiones impulsivas, nos dejamos llevar por lo que hacen los demás o simplemente ignoramos los problemas esperando que desaparezcan por arte de magia. En este artículo, vamos a analizar en profundidad los tres er...